Yo estoy harta.
Harta de que esta ciudad desate en mi alma instintos homicidas cada dos horas o menos.
Aquí nadie respeta los pasos peatonales, la municipalidad cierra las avenidas principales como si la ciudad fuera su chacra, es imposible obtener una cita médica en el seguro social, los ministros mandan a cerrar todas las calles por las que van a pasar, las pistas (donde todavía merecen ese nombre) están llenas de huecos… y enfrentamos todo eso cada mañana, cada día, todos los días de la semana y todas las semanas del año.
Aquí este weblog en el que desfogaré mi rabia para evitar moler a golpes y triturar con insultos a los alcaldes, presidente, ministros, ambulantes, choferes de combi y las decenas de miles de personas que hacen de mi vida en lima un lento y tortuoso camino hacia la terapia para controlar la ira.
Siéntanse libres de desfogarse también y berrear a los cuatro vientos que ustedes también están hartos.
Peatona de a pie.
