No es posible que la atención sobre los grandes problemas del País se distraiga con temas tan tontos como el “escándalo de los Petroaudios” que a todas luces es el resultado de dos lobistas mediocres e incapaces que encontró eco en mentes igualmente mediocres que se nutren del escándalo como medio de vida.
La lógica en estos casos ordena que una vez descubiertos se investiga, se juzgue y se castigue sin dar tantas vueltas ni ocupar tantos titulares. En nuestro caso renunciaron ministros, funcionarios públicos y hasta el Presidente del Consejo de Ministros por algo que seguramente es solamente el resultado de una maniobra mal montada que la policía, la Contraloría y el Poder Judicial tienen que investigar y aclarar.
Mientras tanto el resto nos deberíamos dedicar a tratar de sacar adelante al país. Pero como esto nunca ocurre, ya salió en nuestro auxilio un general huachafo a complicarnos con sus comentarios la existencia y convivencia con los chilenos “que está dando mucho que hablar”
Resultado: Otro escándalo idiota y que esté harto de estar harto
peatón Carlos Zúñiga Y.